¿Cuántas puertas abiertas le tienes al dinero?

septiembre 7, 2019
puertas abiertas al dinero

Cada vez que realizo consultoría en finanzas personales a un cliente, casi como una especie de «gurú» que adivina el futuro, tengo la certeza de que ese nuevo cliente no llega a mi porque quiere procurar de manera preventiva mantener unas finanzas personales sanas, sino que muy por el contrario, llega cuando ya siente que psicológica, económica y técnicamente ya no puede con el control de su ya más que lastimada situación financiera y tristemente tiendo a acertar en más del 90% de los casos. ¿Será que tengo un estupendo sexto sentido? Tal vez si, pero la realidad es que para tener ese nivel de certeza en estas situaciones, no se requiere de ningún sexto sentido sino que basta con conocer el mal hábito de las personas a la hora de tratar su tema financiero, al igual como sucede con el cuidado de los dientes donde todos conocemos la regla de visitar regularmente a nuestro odontólogo pero solo vamos cuando ya el dolor o una situación inesperada sucede en nuestra boca o bien para un eventual tratamiento estético. Pasado ese dolor o ese tratamiento puntual, nos olvidamos y despedimos de nuestro odontólogo por largo tiempo. ¿Por qué curamos en vez de prevenir?. Se sabe popularmente que prevenir tiende a salir más barato que curar a largo plazo pero en la práctica terminamos autoconvenciéndonos que se puede «ahorrar» dinero y salir «ganando» si evitamos el pago por prevención, ya sea a nuestro odontólogo, mecánico (en el caso de la «salud» de nuestro automóvil) o el del consultor en finanzas personales para evitar caer en decisiones erradas para nuestro bolsillo. Y en definitiva, la historia se repite una y otra vez pero como no es mi ánimo ni el tema central de este post la crítica sino que entregar valor, es que de esas experiencias dando consultoría he aprendido algo de común error que no se tiende a ver como tal (por eso es fácil caer en ello sin darse cuenta); todos (salvo contados casos) de las personas que he atendido en estos años tienen «pocas o solo una puerta abierta al dinero«…

¿Qué es eso de tener puertas abiertas al dinero?

En pocas palabras una «puerta abierta» al dinero es una forma, camino y oportunidad que le das al dinero de que entre a tu bolsillo de manera previamente planificada y específica. La mayoría de las personas con problemas financieros que he asesorado tienen en común que sólo mantienen abierta una puerta al dinero y esa puerta es la del salario producto del empleo o la de ingresos por concepto de cambio de tiempo por dinero en el caso de los que somos freelance. En ambos casos, son puertas benignas que sin duda benefician las finanzas del individuo pero el peligro de mantener solo una «puerta» abierta puede ser bastante alto ya que el «cierre» de esa puerta ya sea voluntario o involuntario, le significa al individuo acabar de forma inmediata con su ÚNICA fuente de ingresos. Otra clase de dificultades que presenta el mantener únicamente una puerta abierta al dinero es que a menos que esa «puerta» signifique una gran fuente de ingresos, las posibilidades de tener un excedente que pueda permitir un ahorro importante cada mes (básico y necesario para construir patrimonio) son realmente bajas lo que pone a la persona a una situación de vida al límite del precipicio financiero constante.

¿Cuál es el camino correcto?

Como ya podrás haber ido sacando en conclusión en lo que llevas leído del artículo, el camino correcto es «darle al dinero» la posibilidad de ingresar a tu bolsillo a través de diferentes puertas. Para ser muy simple; a mayor cantidad de puertas, mayor probabilidad de que tengas constante flujo de dinero hacia tus arcas. Es así de simple, sólo imagínate al dinero pidiendo a gritos entrar a tu casa (bolsillo) mientras tienes todas las puertas cerradas. Evidentemente si le abres una puerta, podrá entrar por ahí, pero sólo por ahí y si por alguna razón el dinero deja de tomar ese punto de entrada o tu puerta se cierra (un despido de tu empleo por ejemplo), ya no entrará mas dinero «a tu casa», sin embargo si tienes muchas puertas abiertas, podrás disminuir el riesgo de que te quedes sin dinero entrando y le permitirás a éste que lo haga libremente sin que tenga que «tocar la puerta» cada vez para que «lo dejes entrar».

Conclusión

¿Cuántas puertas abiertas le tienes al dinero? Independiente de cual sea la respuesta a esa pregunta que debes hacerte, debes tener claro desde ahora en adelante de que cada fuente de ingresos que generas, es una puerta abierta al dinero. A mayor cantidad de puertas abiertas, mayor diversificación, a mayor diversificación, menor riesgo de bancarrota. En síntesis, deja de solo depender de esa puerta abierta que puede ser tu salario o ingreso como autónomo y comienza a abrir nuevas puertas para que tu salud psicológica y económica procuren encontrarse sanas a futuro no sólo para ti, sino para tu familia.

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2 comentarios en “¿Cuántas puertas abiertas le tienes al dinero?

  1. Margarita Paredes dice:

    Pero que orgullosa me siento por ti y agradecida por permitirme ser tu amiga.
    Eres un ser de luz.
    Un abrazo grande y claramente seguiré tus consejos.

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