El importante hábito del ahorro

mayo 5, 2019
Alcancía Ahorro

Cada día que pasa, voy conociendo nuevos casos de personas que sufren por problemas financieros y en su mayoría lejos de ser producto de falta de oportunidades, por el contrario son por el fruto de muchas oportunidades en la vida, sobretodo a nivel laboral. ¿Cómo puede ser que una persona con un buen record laboral, con muchas oportunidades y altos ingresos pase luego por problemas económicos?. La respuesta es bastante simple, la gente carece de responsabilidad económica, de paciencia y el efecto inmediatez y del consumo innecesario (consumismo) se apoderan de ella para convertirla en una marioneta que a pesar de contar con largos periodos (años) de buenos ingresos, cuando llegan las «vacas flacas» ya sea por una reducción salarial, un imprevisto (como una enfermedad por ejemplo), una crisis económica que afecta su negocio o le provoca que lo despidan por ese u otro motivo, se terminan encontrando con que tienen acumulado muchas deudas pero nulos o casi nulos ahorros y al abrir sus ojos y ver su presente (su nueva realidad), les provoca un gran estrés logrando una desesperación inmensa por encontrar una solución inmediata, solución que rara vez suele darse.

Es por este motivo que en el presente artículo tocaré primero la causa de esta desgraciada y típica situación y por supuesto la solución para que la evites y tengas una vida tranquila donde tu cerebro pueda concentrarse en lo es realmente importante para tu vida y no buscar desesperadamente solución para tu nueva situación económica después de un desempleo o quiebra de un negocio.

La causa: La irresponsabilidad del individuo

La mayoría de las personas no han tenido educación financiera en el sistema escolar donde fueron formados desde niños, es por eso que cuando son adultos y comienzan su vida laboral obteniendo tanto ingresos como responsabilidades económicas, suelen desarrollar hábitos nefastos con sus finanzas los cuales se vuelven parte de ellos hasta el final de sus días y esto provoca en la mayor parte de los casos, la desgracia de mantenerse atado a deudas y llevar una vida de estrés donde para algunos sólo el suicidio es el camino. Algo muy triste, pero una realidad. De hecho, no es raro conocer algún caso de suicidio ligado a problemas de deuda. En otros casos, un poco menos radicales pero igualmente tristes y mucho más comunes, son el pago de penas de cárcel por deuda, embargos de bienes muebles y hasta desahucios, algo bastante común.

Muchos piensan que sólo las personas que ganan poco dinero tienen estos problemas y la realidad dice lo contrario. Se ha demostrado que las personas que sufren mayores problemas económicos no son quienes perciben pocos ingresos sino quienes más ingresos tienen, sobretodo cuando éstos son empleados, profesionales autónomos o pequeños emprendedores. La causa es bastante simple; GASTAN TODO O MÁS DE LO QUE GANAN Y NO AHORRAN. Es decir, quien gana al mes 3.000€ qua para latinoamérica es un salario bastante alto (profesionales autónomos de éxito, directivos y pequeños emprendedores) tiende a consumir esos 3.000€ en su coste de vida. Esto es en alimentación, hipoteca/alquiler, vestuario, transporte, salud, ocio y EXTRAS. Pongo atención en mayúscula el último ítem: «EXTRAS» ya que esos «EXTRAS» tienden a ser en general el factor que conlleva mayor gasto y causante de las desgracias que dirigen al individuo al endeudamiento para luego ser preso de él. Sabio es el dicho que dice; «el que más gana, más gasta». Este sabio dicho es la madre del cordero, funciona como LEMA DE VIDA para la mayoría de personas sin educación financiera pero con medianos a altos ingresos. Esta clase de personas sin importar si ganan 2.000€, 5.000€ o 10.0000€ (o incluso más) cada mes, tienden a llegar «justos» a fin de mes después de una larga lista de compras para «disfrutar de la vida que se merecen» (ese suele ser su mayor argumento). Estamos de acuerdo que cada uno de nosotros nos merecemos la mejor vida posible sobretodo cuando se trata de ingresos obtenidos mediante un trabajo honrado, pero la pregunta que me nace a mi es, ¿no sería mejor merecerse la tranquilidad mental en caso de un quiebre de su(s) fuente(s) de ingreso(s) que en gastarse todos sus ingresos en el presente y luego verse en problemas económicos?. La mayor parte de las personas piensa en el HOY pero no en el mañana, engañándose a sí mismas de que todo siempre estará bien y el típico «ya se verá cómo lo soluciono más adelante».

Los perfiles de NO ahorradores

Por un lado nos encontramos con el individuo «normal» que se gasta todo lo que gana, para «disfrutar de lo que se merece» fruto de su trabajo, este personaje termina su mes en 0€ pero sin deudas, mantiene un cierto orgullo por no endeudarse pero de igual manera si su fuente de ingresos cae, se verá en problemas para sustentarse y tendrá que buscar una solución lo antes posible para poder «comer». Pero además de este perfil, tenemos uno más común y mucho más preocupante, el individuo que no solo se gasta todo lo que gana y termina su mes con 0€ sino que debido a sus «altos y estables» ingresos, accede a ciertos productos bancarios como el crédito de consumo o a las tarjetas de crédito los cuales utiliza para «tener una mejor calidad de vida» financiando vacaciones en el exterior, ropa de marca (de costosas marcas), tecnología, etc… en cuotas. Cuotas que en mayor parte de los casos vienen acompañadas de jugosos intereses para la entidad bancaria. Esta clase de individuo es por lejos la más irresponsable y desordenada con sus finanzas y con tal de aparentar al resto (familiares, vecinos, amigos y enemigos), no dudan en endeudarse como si al mundo le importase mucho como ellos viviesen o si se hiciesen caso de enfrentar sus deudas en caso de que sufran un debacle económico.

La solución: Créate el hábito del ahorro

Siempre he dicho a mis clientes que asesoro que las finanzas personales son MUY simples. La complejidad en esta materia simplemente no existe y el escenario complejo es creado por el propio individuo al no tener buenos hábitos de orden y registro como del ahorro, justo el último punto que tocaré aquí.

No podemos esperar que el gobierno de turno de nuestro país (sin importar de donde seas) establezca una malla curricular que considere finanzas personales porque para eso puede tomar mucho tiempo y no podemos poner en riesgo nuestra tranquilidad mental ni económica. Es por esto que lo antes posible debes iniciar un hermoso hábito que muchas culturas han fomentado desde siglos, «el hábito del ahorro». Ahorrar es la forma más simple de ejecutar un plan inteligente en finanzas personales y la mejor manera de evitarse caer en la trampa de la deuda ya que la persona que tiene el hábito del ahorro, sin importar de cuanto dinero gane mes a mes, considerará un porcentaje de ese dinero de forma sagrada para el «cochinito», el cual puede ser como tal una alcancía (recomendable para los niños) o una cuenta bancaria de ahorros o un depósito bancario a plazo el cual paga algo de interés (al menos sirve para amortizar la inflación). La persona que tiene el hábito del ahorro, lo tiene de forma tan sagrada como aquellos que creemos en el diezmo. Aquel creyente que paga diezmo, considera eso como sagrado y hace como que ese dinero no existiese para él, es un dinero «prohibido» para su uso en otro menester. El ahorro es una especie de diezmo para tu futuro, algo que no se puede negociar, un dinero que no se puede considerar, un descuento que debe ser automático en tu ingreso mensual y el cual deberás tomar como si no existiese.

¿Cuánto ahorrar? Los chinos son un excelente ejemplo de ahorro. Los chinos por cultura han sido formados para ahorrar hasta un 60% de sus ingresos. De esa manera han podido invertir comenzando desde empleos con ingresos bastante humildes y viviendo en malas condiciones para poder ahorrar lo máximo posible y luego tener una vida de ensueño. No digo que tengas que ahorrar un 90% de tus ingresos, ni siquiera el 60%, por supuesto que mientras mayor sea el porcentaje, más irás «alimento» a tu «cochinito». Míralo así, si ahorras el 50% de tus ingresos y en consecuencia te acostumbras a vivir con esa mitad, significa que luego de 10 años de ahorro, podrías dejar de trabajar y vivir otros 10 años libremente ya que habrás «ganado» 10 años de trabajo que serán tiempo de vida sin deuda. Por supuesto que no te recomiendo que voluntariamente dejes de percibir ingresos, pero en el caso de una desgracia como las mencionadas, aquel que luego de unos 10 años de «vacas gordas», no se haya comido todo y haya guardado la mitad, podrá soportar hasta 10 años de «vacas flacas», tiempo más que suficiente para encontrar solución para su sustento. El dinero ahorrado te dará tranquilidad mental y te llevará a no cometer decisiones insanas como el endeudamiento por consumo. Lo importante es lograr el hábito y con ello tener perspectivas de un futuro sano en finanzas personales.

Conclusión:

La falta de educación financiera sumado a la poca responsabilidad y uso del sentido común provocan en su mayoría estragos en nuestra sociedad afectando vida de personas y familias cuando esto no tiene que ser así. Es por ello que cuanto antes la persona comience a desarrollar hábitos de ahorro podrá cambiar su futuro, garantizando en gran medida un «colchón» económico para un futuro incierto. Esto se enseña desde los libros sagrados de medio oriente (Biblia/Torá) hasta por parte de los que nos dedicamos a dar asesorías en materia financiera. Si la gente que sabe recomienda ahorrar ¿por qué insistirías en no hacerlo sobretodo cuando la evidencia es clara en sus beneficios?. Que el ego no te detenga en hacer las cosas bien sin importar que no logres agradar o convencer al resto más que a tu cuenta de ahorros que será la que te mantendrá a salvo a ti y a tu familia en caso de un revés económico.

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2 comentarios en “El importante hábito del ahorro

  1. Yelena Soria dice:

    Sería bueno que desde pequeños nos inculquen el hábito del ahorro, ya mas grandes se puede pero cuesta más trabajo, más allá de los 21 días. Mejor aún, que desde pequeños nos enseñen el ahorro y en general el manejo del dinero.

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